La mirada de un niño
Visitábamos a unos amigos que hacía mucho tiempo que no veíamos. Ellos tienen dos niños muy pequeños.
Mientras conversábamos, noté que el varoncito de unos cuatro años, estaba inmóvil parado al lado mío con un avioncito en sus manos. Tenía su mirada clavada en mi cara.
- ¿Qué tenés ahí?
En ese instante recordé que había olvidado recortar los pelitos que sobresalen de mi nariz y el hijito de nuestros anfitriones lo había notado.
Avergonzado, me acerqué y en voz baja le expliqué que eran unos pelitos muy útiles que servían para limpiar y calentar el aire que respiramos. Me escuchó en silencio sin pestañear y antes de dar media vuelta para irse sentenció:
- No me gustan.-
<><
A Jesús le agradaba la compañía de los niños... ¿habrá sido por virtudes como éstas? ¿Cuándo fue que perdimos esa capacidad de observar y expresarnos con total sinceridad?
Relatos de Vida <>< M.E. Michel

No hay comentarios:
Publicar un comentario