lunes, 29 de abril de 2024

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #8

 NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #8


Terminados los primeros 30 cuentos, me propuse publicarlos. Todo un desafío para mí que hasta ese momento sólo había participado en proyectos industriales de vehículos… pero había algo en común: ¡se necesitaba trabajo en equipo!

La primera revisión del borrador estuvo a cargo de mi consejera y lectora preferida: mi esposa. ¡Una genia! 

Durante un viaje a Entre Ríos le pregunté a una prima, que además de docente es una excelente pintora de cuadros, si se animaba a hacer la ilustración de tapa. Unas semanas después me envió el trabajo: Con una gracia única había conseguido plasmar en un dibujo los personajes que hasta aquel momento existían sólo en mi imaginación. ¡Fantástico!

Como los cuentos requerían ser corregidos y editados por un profesional, le encargué ese trabajo a una experimentada escritora del sur de Córdoba que me recomendaron. Su tarea fue excelente y además me hizo llegar sugerencias y consejos invalorables.

En cuanto a la publicación, yo tenía en mente hacerlo como e-book en internet, pero la verdad que no me esperaba lo que iba a surgir durante una reunión a principios de este año. Vino a visitarnos a casa una pareja amiga que trabaja en una editorial…


lunes, 22 de abril de 2024

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #7

 NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #7


Mi esposa continuó insistiendo hasta que por fin le hice caso. 

Un par de veces intenté usar la grabadora de audio de mi celular pero no funcionó: eso de hablarle a un aparato me inhibía. Entonces intenté con escribir y ahí sí, me encantó. Uno de mis dos primeros cuentos se llamó “El zorro sin dientes” y ese mismo año tuve la oportunidad de contarlo en la salita del jardín de infantes a la que asistía uno de mis hijos. 

¿A quién no le gusta que le cuenten un cuento? ¡Y ni que hablar de los niños! Disfruté ver sus caritas expectantes y escuchar sus risas. Mi hijo, sentado en el piso junto a sus compañeros no paraba de señalarme con su dedito mientras en voz baja comentaba: “Ese es mi papá”.

Listo. La chispa había encendido el fuego...


lunes, 15 de abril de 2024

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #6

 NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #6


Allá por el año 2012, después de contar el cuento de esa noche y despedirme de mis hijos, me encontré con mi esposa que me esperaba en la cocina. Me miró y mientras se secaba las manos en su delantal, me dijo:

- Te estuve escuchando y también a los chicos reírse. Me encantó. ¿Por qué no grabás tus cuentos y después los escribís?

Le agradecí su consejo pero la verdad que no lo tomé en serio. ¡Lástima que fui tan cabezón! Pero gracias a Dios ella no es de darse por vencida fácilmente…


lunes, 8 de abril de 2024

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #5

 

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #5


Había noches en las que estaba muy cansado y a poco de arrancar con un relato me empezaba a quedar dormido. En el mejor de los casos sólo me quedaba en silencio, en el peor, comenzaba a roncar. Hubo ocasiones en que el gran cansancio me hacía divagar o relatar cosas incoherentes… 

- ¡Papá! ¡Papá! ¡Estás contando cualquier cosa! - me decían mientras me sacudían para despertarme, y es que en una charla entre el chancho y el perro yo había mezclado un tema de mi trabajo que ese día había conversado con mi jefe.

Si no recordaba bien los nombres de los personajes o se los cambiaba, mis hijos me corregían. Y eso me gustaba. Estaban atentos. Como ellos sabían que yo inventaba las historias, me empezaron a proponer situaciones que querían que pasaran y así surgieron cuentos donde los animales iban al parque de diversiones, al circo; aparecieron dinosaurios, platos voladores, cuevas con tesoros…


lunes, 1 de abril de 2024

NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #4

 NACE UN LIBRO DE CUENTOS - #4


- ¿Y cómo se llama el chancho, papá? ¿Y la vaca? ¿Y el caballo?

Tuve que inventar nombres, historias de cómo cada animal había llegado a la granja, situaciones interesantes pero a la vez graciosas y con un poco de misterio (a esa edad les encanta). Se hacía tarde pero los chicos seguían despiertos y no me dejaban pasar una:

- ¿Y quién cuida a los animales? ¿Quién les da de comer? ¿Y si se pelean?

Y la bola de nieve de inventos siguió creciendo. Surgió una abuelita, dueña de la granja, que más que cuidarlos ponía orden cuando la cosa se desmadraba. Sinceramente me olvidé que el objetivo era hacer dormir a mis hijos. Si ellos se reían, el cuento avanzaba bien, si empezaban a bostezar, había que dar un rápido golpe de timón en el relato. Con el correr de los cuentos, me pasaron cosas muy graciosas…


"LA PAPA CALIENTE"

“LA PAPA CALIENTE” “Si a alguien algo le salió mal y aún así sonríe, es porque ya sabe a quién echarle la culpa” Escuché este comentario var...